La Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC) presentó su posicionamiento sobre la vivienda, los incentivos, los subsidios y el financiamiento necesarios para enfrentar el déficit habitacional en América Latina y el Caribe, destacando la importancia de colocar la calidad de vida de las personas en el centro de las políticas de vivienda.
La FIIC considera que la vivienda es un instrumento estratégico de desarrollo económico y bienestar social, debido a su capacidad para generar empleo formal, dinamizar las economías locales y mejorar las condiciones de vida de las familias. Por ello, plantea la necesidad de impulsar políticas de Estado de largo plazo, coordinadas y sustentadas en evidencia técnica.
Entre los principales puntos de la Declaración destacan:
- Impulsar la oferta de vivienda: establecer procesos regulatorios más ágiles, beneficios tributarios focalizados, normas urbanas que permitan un uso eficiente y sostenible del suelo y mecanismos que incentiven la inversión privada.
- Fortalecer los subsidios: desarrollar apoyos transparentes y predecibles dirigidos a los hogares, que complementen el crédito y permitan a más familias acceder a una vivienda.
- Ampliar el financiamiento: promover productos financieros adecuados a las necesidades de la población de América Latina y el Caribe, así como líneas de crédito de mediano y largo plazo y mecanismos de garantía que faciliten el acceso al financiamiento.
- Promover alianzas público-privadas: desarrollar proyectos de vivienda a gran escala que incorporen no solo la construcción de hogares, sino también infraestructura y servicios como vialidad, agua potable, saneamiento, energía y equipamiento social.
- Fortalecer una construcción sostenible y resiliente: impulsar el uso de nuevas tecnologías y metodologías, como BIM, Lean Construction y sistemas de prefabricación, además de fomentar la formalidad empresarial y laboral.
La FIIC reafirma así el compromiso del sector privado de la construcción para trabajar conjuntamente con los gobiernos y organismos financieros en la búsqueda de soluciones al déficit habitacional. La Federación señala que América Latina y el Caribe tienen la oportunidad de convertir la vivienda en un motor de desarrollo sostenible, siempre que existan condiciones adecuadas, reglas claras, financiamiento y una verdadera colaboración entre los sectores público y privado.

